diumenge, 16 de gener de 2011

El hamman


Marià Fortuny: Patio de la Alhambra
El patio era una colmena de actividad, concentrada casi toda en torno a la fuente, donde había fácil acceso al agua para lavarse las manos y lavar los platos y los cepillos. Los ingredientes básicos, como huevos, miel, leche, alheña, arcilla y toda suerte de aceites, se disponían en grandes jarras de cristal, en el círculo de mármol, que rodeaba la fuente. Había cantidad de aceite de oliva, por supuesto: el mejor era el que reproducía en el Norte, a menos de cien kilómetros de Fez, pero los aceites más preciosos, como los de almendra y erguén, eran mucho más escasos. Estos aceites procedían de árboles exóticos que necesitaban mucho sol y sólo crecían en el Sur, en las regiones de Marrakech y Agadir.
Sueños en el umbral. Memorias de una niña del harén. (Trad. de Ángela Pérez: 1995)

Fatema Mernissi (1994).

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